TURQUÍA I. La ciudad de las mil y una Noches. Istambul.


Acabo de volver a Estambul por segunda vez y la experiencia vivida me obliga a reeditar esta entrada:
Por cuatro días disfruté de una de las pocas ciudades que puedo decir que me gustan y no entera, solo lo...turístico.
¿Cómo? Fácil (Y esto es lo más importante de la entrada aparte de las fotos): Comiendo pescado fresco en los chiringuitos pegados al mercadito bajo el puente Gálata (los chiringuitos digo, NO los restaurantes bajo el puente), sustituyendo las vistas de Torre Gálata por las vistas desde la terraza del ático del café de al lado, pasando las tardes sentados en los bancos de la plaza de Sultanahmet tomando el solete, viendo la Champions en el Irish Pub, pasando dos horas abrazados en el barquito que te da una vuelta por el Cuerno de Oro, cenando en el Enjoyer, huyendo del viernes santo dentro de Topkapi, sentándome en las gradas al sol observando como Marmota enloquecía haciendo fotos por la zona de las barcas flotantes donde hacen los bocatas de pescado (versión turca del bocata de calamares de la Plaza Mayor y he de admitir que con muchísimo más glamour), metiéndome entre pecho y espalda una Arguile mientras charlábamos al sol con unos desconocidos, de vacile con el típico heladero que monta su expectáculo a mi costa...
Descubriendo que Estambul son millones de almas.

Almas

Continúa siendo la ciudad donde puedes encontrar la lámpara de Aladino o La Alfombra Mágica en cualquiera de sus innumerables comercios. Especias de colores y olores que te transportan a otro tiempo. La ciudad del Sultán Suleiman El Magnífico. Los palacios más hermosos como el de Topkapi con una joya secreta escondida en su interior, el Harem Dairesi. Las villas más lujosas del Cuerno de Oro, las mezquitas más impresionantes, las Iglesias con más historia, los baños públicos donde son ellas las que te exfolian , te masajean, te lavan, te ungen aceites y tú te dejas hacer.

Yerebatan Saray

El Yerebatán Sarayi la antigua cisterna de la ciudad con sus centenares de columnas reflejadas en el agua y envuelto en una atmósfera rojiza y húmenda que le imprime un carácter misterioso mientras la música flota en el aire en un eco infinito, La Torre Gálata vigilando el Bósforo y a sus pies el Puente del mismo nombre con el mercado de pescado, con los jurelitos más frescos del mundo nadando entre los canalones de los puestos en los barreños, por todas partes. Recién pescado desde el mismo puente.


Bocatas de pescado

La Mezquita Nueva emplazada cerca del puerto en una gran explanada junto al mercado de las especias.Y el Gran Bazar y el Bazar de las especias. Pocas veces se nombrará algo con mayor exactitud.  Es uno de los mercados cubiertos más grandes del mundo. Por dentro hay calles y plazoletillas, y miles de personas abarrotándolo. Y si lo hubieran llamado el Bazar Infinito tampoco hubieran exagerado. Hay que vivirlo. Expectacularmente vivo.

Bazar de las especias

"Toneles repletos de especies exóticas-curry indio, azafrán iraní, te de flores chino-bordeaban el camino. Sus deslumbrantes colores conformaban una especie de túnel de colores amarillos, marrones y dorados. A cada paso Langdon olía un nuevo aroma-setas acres, raíces amargas, aceites almizclados-que inundaban el aire como un ensordecedor coro de idiomas de todo el mundo.." INFERNO. Dan Brown



El barrio de Istiklal por lo visto da igual la época del año que sea es un hervidero de gente paseando, comiendo, tomando copas con los amigos, de músicos de jazz y tiendas de marca junto al badulaque de toda la vida. Luces de colores, el tranvía, los olores del cúrcuma, jengibre, cilantro, cordero que te esperan a la vuelta de cada esquina tentándote a parar y volver a cenar por tercera vez.
Llegas a la gran plaza de Sultanahmet ajardinada y con una fuente central que para mi era nueva, vigilada por las dos Joyas de la Corona:  La colosal Santa Sofía y la Mezquita Azul (por el color de los azulejos que tapizan completamente su interior).

Mezquita Azul

Y te quedas sin aliento. Cumplir sueños es una sensación única y maravillosa. Y yo he cumplido dos de un tiro: Volver a ver, tocar, sentir Hagia Sofía y a mi compañero de viaje hacia Las Ítacas.


Hagia Sofya

"...A lo largo de la orilla del mar del Mármara, las luces comenzaban a encenderse e iluminaban un perfil de relucientes mezquitas y esbeltos minaretes. Era la hora del Askam, y los altavoces de toda la ciudad resonaban hipnóticos cantos de la adhan, la llamada a la oración." 
                                                                                                        INFERNO. Dan Brown       
Pero esta vez el viaje fue más sabroso...
Yo no soy de ciudades. Generalmente huyo de ellas. 
Pero si lo vives así Es el cuento de las Mil y una noches y Yo soy Sherezade esta vez con Aladino...






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