El Camí de Cavalls (GR 223) es un sendero histórico de gran recorrido de unos 185 kilómetros que da la vuelta completa a la isla de Menorca por la costa. Está dividido oficialmente en 20 etapas y pasa por calas, acantilados, bosques y zonas rurales.
Nosotros decidimos hacer los tramos menos concurridos y de mayor belleza natural. Realmente deseo regresar para pisar la isla recorriendo los pasos de la cultura Talayótica, pues siento que es desde aquel remoto Origen que la Diosa me llamó. Incluso regresar a hacerla más despacio, sin vivaqueo, etapa a etapa... disfrutándola mejor si tanto dolor emocional, que fue difícil de sostener.
Dividimos el camino en dos tramos. Desde Cala en Porter a Cala en Turqueta. Desde allí bus a Ciudatella. Dormir una noche en albergue y ducha. Y después el tramo que sería más exigente: El Norte de la isla, sobretodo porque son treinta y tantos kilómetros, sin agua. Hay que llevarla encima. Un zona muy expuesta, suelo duro, de roca caliza que destroza suelas, salitre en los labios y Sol abrasador.
Mereció totalmente el esfuerzo. Vacío, aislado dentro de una isla, solo la Naturaleza y tú... Hermosísimo. Ah! Y las cabras! Casi las olvido.
CALA EN PORTER
Aquí comenzamos la ruta. Aunque como la idea era dormir en calas vivaqueando no es un lugar precisamente aislado para hacerlo sin llamar la atención y con privacidad, así que aunque nosotros la ruta la haríamos en dirección Oeste, Cales Coves estaba lo suficientemente a mano con lo que decidimos ir hacia allí y después desandar nuestros pasos.
Y bendita decisión...
CALES COVES
Eso del fondo y girando a la izquierda Cales Coves... Donde la Diosa me convocó para iniciar el rito de muerte y resurrección en su seno.
Esta cala no es normal. Para las que leáis ésto y resonéis con el mundo divino, místico y energético y religioso. Ojito esta cala... Yo no voy a contar todo lo que viví aquí porque prefiero a estas alturas quedármelo para mi. Pero aquí la Diosa si tiene que hacer algo contigo se hace visible...
La necrópolis está formada por más de noventa cuevas de enterramiento, excavadas en los acantilados de la cala, y estuvo en uso durante casi toda la época talayótica.
Este viaje comenzó unos 20 días antes durmiendo en casa en Madrid, sin pajolera idea de que en unos días iba a estar viviendo una muerte profunda de identidad que me empujaría impepinablemente al inicio de otra que al menos por los últimos nueve años me permitiera demostrarme que sí soy capaz de elegirme.
Si, tengo sueños premonitorios, no sé si llamarlos así, son sueños "especiales" que siento distintos a los normales y que después, como a los 20 días o así generalmente se representan en vigilia.
Me desperté diciendo... Uy... y me puse a escribir y sobretodo a dibujar el sueño que había tenido. Básicamente y para resumirlo, el sueño tenía tres partes: Primero la invitación: Mi ex me llevaba a un viaje como de sorpresa y regalo en helicóptero a un sitio. Dos el vuelo a vista de pájaro: veo una isla, caminos de tierra amarillenta, mucho sol y calor, pinares y una ciudadela, un sitio fortificado en la esquina izquierda de la isla. Y tres: Veo una cala recóndita de acantilados de roca donde la misma roca entrando y saliendo del mar como en cubos huecos (cuando lo vi reconocí "esos cubos" que entraban y salían como los huecos de la necrópolis) que junto con el mar creaban la melodía más hermosa, hipnotizante, fascinante que he escuchado y sentido en mi vida. Y eran como una voz pero que resonaba como en canon acompañada de música pero no salía de ningún instrumento que pudiera estar tocando alguien, eso no lo podía tocar ni cantar ningún ser humano, eso seguro. La música era de la Tierra misma, de las rocas y el mar. Y lo que me hizo sentir fue como una llamada. Pero no una llamada en la que alguien te dice ven y tú puedes elegir ir o no ir, no. Esa música hacía que la invitación no fuera invitación sino impepinable encuentro. No era una orden porque no me lo mandaba pero era imposible negarse al mismo tiempo.
Pues si. Así comenzó mi viaje al encuentro con la Diosa en el que me tenía reservada un rito de muerte y transformación de aúpa.
Pues yo ignorante de todo... llegó la invitación... Miré en Google Menorca... Y ahí estaba mi mapa del sueño. Miré fotos... y ahí los caminos de esa tierra color beige polvorienta y los pinos... Y la ciudadela fortificada.
Pues vale.
Sea como sea a la Diosa no se le puede negar nada...
Si vais a hacer vivac una recomendación que igual es de lógica pero que nosotros aprendimos casi al final después de pasar noches de frío y humedad hasta los huesos. Y eso que la ruta la hicimos en Julio. Nosotros como veis en las fotos llevábamos una lona grande de rafia que pensábamos que nos aislaría de la humedad del suelo... Pero es que de la humedad que te tienes que proteger es la del ambiente! Así que la lona lo mejor es ponerla por encima y no en el suelo. En el suelo con los aislantes y el saco va bien, pero allí de día el Sol pega con furia pero a la noche la temperatura baja un montón y la humedad se mete por todas partes...
Yo es que la humedad la llevo mal... Puedo dormir en Marzo vivaqueando en Gredos, pero al pie del mar muero.
CALA GALDANA
CALA ENTURQUETA y CALA GALDANA
ELS ALOCS-ALGAIARENS
La parte Norte de la Isla. Salitre, roca, sol, mar y viento. Tierra dura, seca, agreste, olvidada... y tremendamente hermosa.
CALA MOREL
BINIMELA?
Recomiendo mucho hacer este GR. Aunque no lo llamaría GR sino peregrinaje por la Isla de la Diosa.
Venir dispuesta a que te atraviese y haga contigo lo que tenga que hacer...
¿Volveremos a vernos?
